El talento que duerme

El talento que duerme

Juan Francisco Calvillo Taracena
Enero de 2016

Cada era ha tenido distintas proporciones del uso de los factores de producción. Los factores de producción son  “Recursos de la sociedad que se utilizan en el proceso productivo” (Anon n.d.).  Cuatro factores afectan la producción, estos son: tierra, trabajo, capital y conocimiento. Sin embargo, cada era económica ha requerido en mayor o menor medida de cada uno de ellos.  En la era agrícola  se demandaba más del trabajo y de la tierra que del capital y del conocimiento. En la era industrial  se  demanda más del trabajo y del capital, pues la industrialización hacía menos necesaria las grandes extensiones de tierra y el conocimiento era privilegio de pocos. En la era actual se requiere más del conocimiento y del capital, que del trabajo y de la tierra. (Gorey y Dobat 1996).

El conocimiento por sí solo no es suficiente. Enormes cantidades de información se encuentran disponibles en internet . Más que la acumulación del conocimiento, se requiere de un conjunto de habilidades, destrezas, saberes, conocimientos, puestos en acción, en un determinado contexto. (Chiavenato 2008). Justo lo anterior, es la definición moderna de talento. Conocer solo es uno entre otros factores que hacen a una persona ser talentosa. La persona talentosa: crea, resuelve, transforma, encuentra maneras y toma decisiones pertinentes a su talento con alta efectividad, entre otras cosas. El talento es igual a: la suma del ser, más el saber, más el hacer. Por lo que desde mi punto de vista, considero que se debe de hablar de talento más que de conocimiento como el cuarto factor de producción, por lo que es más pertinente hablar de una era del talento que del conocimiento.

Algo sí es seguro, estamos viviendo los primeros años de una nueva era. A partir de la crisis financiera del 2008, los mercados se vieron fuertemente afectados. Sin embargo, “… las exportaciones de bienes y servicios creativos a penas se contrajeron un 12%…”(Restrepo  Duque Márquez 2013).  Su leve baja, su recuperación y crecimiento en los años posteriores, han llamado la atención de los economistas. Principalmente, porque ésta tiene poco que ver con la volatilidad de los precios de las materias primas y mucho más que ver con la conectividad global.  Estos bienes y servicios creativos, están relacionados con la economía cultural y las industrias creativas dando origen a la economía naranja.

La economía naranja puede ser definida como “…el conjunto de actividades que  de manera encadenada permiten que las ideas se transformen en bienes y servicios culturales, cuyo valor está determinado por su contenido de propiedad intelectual. “ (Buitrago Restrepo and Duque Márquez 2013).  Hablamos del talento en las artes visuales tales como: Pintura, escultura, performance art, fotografía, moda, etc. El talento en las artes escénicas y espectáculos tales como: teatro, danza, conciertos, circos, incluso las pasarelas y sus colecciones de moda de temporada.  Servicios creativos como arquitectura, cultura, recreación, investigación y desarrollo, publicidad, incluso los vídeo juegos. En síntesis, se refiere a las productos y servicios producidos por las industrias culturales y creativas. Las características de esta economía son principalmente: el componente creativo como elemento central; contenido cultural, artístico o patrimonial; productos o servicios protegidos por derecho de autor y comportamiento de la demanda difícil de predecir. (UNESCO n.d.)

El tamaño a nivel mundial de la economía naranja es enorme.  El BID estimó que en el año 2011 alcanzó los 4,3 millones de millones de dólares. Al comparar esta cifra con las alcanzadas por las economías de algunos países, vienen equivaliendo al 120% de la economía alemana, la cual no es para nada pequeña. También señala que las exportaciones de bienes y servicios creativos, crecieron un 134% entre el año 2002 y 2011.  En el 2012 alcanzaron la cuarta posición dentro de los principales rubros de exportaciones, inyectando un aproximado de 2,2 millones de millones de dólares a la economía mundial. (Buitrago y Duque, 2013)

Lo anterior no es difícil de creer, si uno presta atención a los grandes ingresos de películas de Hollywood y como esto ha provocado el surgimiento de nuevas mecas del cine, tales como el cine de Nigeria, India, España y América Latina. La explosión de la música dado lo asequible que se ha hecho el conocer las producciones  de nuevos artistas a tan solo un click. Millones de aplicaciones para celulares, vídeo juegos, obras de teatro con presentaciones récord, son tan solo algunos ejemplos a considerar. Asimismo, la conectividad dado el internet, se ha convertido en la plataforma ideal para desarrollar las industrias culturales y creativas.  Sin embargo, es necesario fomentar y hacer expedito ese esfuerzo mediante políticas públicas.

La economía naranja requiere de políticas públicas para desarrollarse en nuestro país. Las políticas públicas son acciones de gobierno que pretenden dar respuesta a necesidades y demandas de la sociedad. (IUS n.d.).   En este sentido existen varias necesidades que deben ser atendidas. Algunas de las cuales, son:

●      El acceso y la agilización del registro de la propiedad intelectual. La propiedad intelectual es la base del desarrollo de las industrias creativas. En la actualidad el Registro de la Propiedad Intelectual es: poco conocido; tiene una sola sede; tramites burocráticos y  demasiado tiempo de respuesta. Se  requiere políticas que fomenten la demanda de este registro y  él tendrá que dar respuesta de forma ágil. También es importante que los costes estén al alcance de las mayorías, para que tener una patente no sea un lujo.

●      Promoción del talento. Es triste ver que muchos museos solamente abren en horas hábiles, justo cuando la gente no puede visitarlos.  Es importante contar con programas y espacios que fomenten la recreación y el entretenimiento sano, que sirvan para alejar a la juventud de la cultura de violencia y de vitrina a nuevos talentos.  Esta promoción no debe de ser solo local. Debiese de existir esfuerzos en las embajadas del país para promocionar esos bienes y servicios creativos, no como una actividad social únicamente, sino como una actividad económico-cultural.

●      Un sistema educativo que potencialice la creatividad y no que la restrinja. Incluso la creación de carreras que estén al servicio de la economía naranja.

●      Esfuerzos interinstitucionales para crear escuelas que desarrollen las artes con una visión de negocios y emprendimiento.

●      Fomento y desarrollo de empresas creativas a través de bolsones de financiamiento que permitan hacer real sus emprendimientos.

Un cambio de era trae complicaciones y oportunidades. Lo cierto es que no tiene sentido negar ese cambio y mucho menos luchar contra él. Sin embargo, ese cambio puede representar una gran oportunidad para un país como el nuestro, rico en patrimonios culturales y gente creativa que se las ingenia para sobrevivir.  Una oportunidad para despertar el talento y luchar contra la pobreza.

Bibliografía.

Anon. n.d. “FACTORES DE PRODUCCIÓN – Enciclopedia de Economía.” Retrieved December 30, 2015 (http://www.economia48.com/spa/d/factores-de-produccion/factores-de-produccion.htm).

Buitrago Restrepo, Pedro Felipe y Duque Márquez,  Ivan. 2013. “La Economia Naranja_ Una Oportunidad Infinita.”

Chiavenato, Idalberto. 2008. “Gestión Del Talento Humano.” P. 176 in Gestión del Talento Humano.

Gorey, Rian M. y Dobat, David R.. 1996. “Managing in the Knowledge Era.” The Systems Thinker 7:1–5.

IUS, Revista jurídica. n.d. “¿QUÉ ES UNA POLÍTICA PÚBLICA?” Retrieved January 6, 2016 (https://cursos.clavijero.edu.mx/cursos/013_ple/modulo1/documentos/m1ct1.1.1-que%20es%20una%20politica%20publica.pdf).

UNESCO. n.d. “Guía  para el desarrollo industrias culturales y creativas” Retrieved December 31, 2015 (http://es.unesco.org/creativity/creativity/publications/definiciones-%C2%BFqu%C3%A9-se-entiende-industrias-culturales-y-creativas).